Bad Bunny hace historia con el medio tiempo del Super Bowl LX

Bad Bunny lidera una celebración latina inolvidable en el Super Bowl LX

Joel Casillas

2/9/20262 min leer

Un anuncio rodeado de dudas que terminó en aplausos

Desde que se anunció que Bad Bunny sería el artista del medio tiempo del Super Bowl LX, las reacciones fueron mixtas. Las críticas y el escepticismo no se hicieron esperar, con comparaciones inevitables frente a figuras históricas como Michael Jackson.

Sin embargo, también es cierto que en años recientes los shows de medio tiempo no habían logrado cumplir del todo con las expectativas del público, siendo Katy Perry la última artista en dejar una huella clara en este escenario.

Un inicio cargado de simbolismo latino

El espectáculo empezó con un intro ambientado en una cosecha, una poderosa metáfora de la identidad latina, reconocida por su trabajo, esfuerzo y raíces. Desde ese momento, el Levi’s Stadium se transformó en una auténtica fiesta, vibrando al ritmo de Latinoamérica.

El escenario, la narrativa y la música construyeron un mensaje claro que acompañó toda la presentación:
“No hay nada más fuerte que el amor”, un lema reforzado por la presencia de banderas latinas y de Estados Unidos, enviando un mensaje de unión e identidad compartida.

Invitados especiales y una sorpresa inesperada

Uno de los momentos que más dio de qué hablar fue la aparición de Lady Gaga, una decisión que generó debate por no tratarse de una artista latina. Sin embargo, para muchos el mensaje fue claro: no se trató de excluir, sino de integrar y “latinizar” el escenario, demostrando el alcance global de la cultura latina.

Otra aparición destacada fue la de Ricky Martin, una de las figuras más emblemáticas de la música latina, cuya presencia reforzó el peso histórico del show.

Storytelling por encima del espectáculo

A diferencia de otros medios tiempos, Bad Bunny optó por invitar solo a dos artistas y centrar el show en una narrativa cultural, más allá de un simple desfile de éxitos.

Detalles como la imagen de una niña levantándose de las sillas, evocando la infancia de muchas familias latinas, o la presencia de los voladores de Papantla, mostraron un profundo respeto por las tradiciones y la identidad cultural.

Un medio tiempo para la historia

Más que un concierto, el medio tiempo del Super Bowl LX fue una celebración latina. Bad Bunny no solo cumplió, sino que dio voz, visibilidad y orgullo a millones de personas.

Benito puede quedarse tranquilo. En el escenario más grande del mundo, la cultura latina no solo estuvo presente, sino que fue protagonista.